sábado, 10 de enero de 2009

EL ALBO GANÓ EL CLASICO


Gimnasia y Tiro derrotó anoche a Juventud Antoniana por 4 a 2 en la serie de penales y se quedó con la Copa Confraternidad. En el tiempo reglamentario del amistoso, igualaron 1 a 1 (Rueda marcó para el Albo).

Gimnasia y Tiro tuvo la primera alegría grande en el 2009, al derrotar, por penales 4 a 2, a Juventud Antoniana y adjudicarse anoche la Copa Confraternidad, en el encuentro amistoso disputado ante unos 2.500 hinchas, en el "Gigante del Norte".
En los noventa minutos de juego, el "santo" de Gustavo Coleoni fue un poco más que el "albo" de Víctor Alfredo Riggio, pero, más que nada por las individualidades, ya que se notó que a los dos equipos todavía le falta mucho trabajo para llegar en óptimas condiciones a los debuts que tendrán por el Torneo Argentino B y A.

Pero este clásico amistoso le vino bien a los dos entrenadores, porque pudieron observar en un partido exigente el funcionamiento que ellos pretenden de sus jugadores.

Y en este contexto, en el período inicial, Juventud Antoniana fue el que mejor llegó hasta el arco de Jorge Comune, pero fue Gimnasia por intermedio de Luis Rueda quien, con un estupendo tiro libre, puso en ventaja al "albo". Pero la alegría le duró poco al equipo de la Vicente López, ya que cinco minutos más tarde, Hernán Hechalar recibió una infracción del "Gato" Comune en el área, el juez Dany Nolasco cobró el claro penal, que César González cambió por gol.

En el complemento el partido se desvirtuó mucho debido a los cambios que realizaron ambos entrenadores para darle minutos de fútbol a aquellos jugadores que no son habitualmente titulares. Entre los que se destacaron estuvieron Lucas Godoy, en Juventud; y Luis Gómez, en Gimnasia. Con el uno a uno al final de los 90 minutos, todo se definió desde el punto del penal, y aquí sobresalió por lejos la gran figura de Federico Sauad (había ingresado por Comune), quien atajó los disparos de Leonardo Baroni y Peirone; mientras que para el "albo" anotaron: el "Bocha" Rodríguez, Luis Gómez, Martín Martos y Julio Zampini.

El festejo de la noche fue todo para Gimnasia y Tiro y para sus hinchas que gozaron de esta primera alegría que les regaló el 2009.

La conclusión final de este clásico es simple, tanto a "santos" como a "albos" todavía les falta más conexión entre sus líneas y así no depender de las individualidades, aunque Coleoni y Riggio se debieron ir tranquilos, porque saben que material tienen como para aspirar a ascender.

En el banco.- Después de mucho tiempo Víctor Alfredo Riggio, aunque sea en un amistoso, pudo disfrutar el partido en el banco de relevos.

Fuente: El Tribuno